No perdamos el norte | Manifiesto Kinuma

Cuando te conviertes en madre, en padre, te das cuenta de que los días dejan de tener 24 horas, de que la intimidad es un concepto muy relativo y de que el silencio ha pasado a ser un recuerdo lejano. Los hijos nos cambian, nos revolucionan por fuera y por dentro y gracias a ellos aprendemos el significado más profundo de la palabra amor.

Pronto nos convertimos en su referente, en su ejemplo, en su modelo a seguir. Una responsabilidad que nos devuelven con creces con cada sonrisa. Ser padre no es fácil y por eso hoy queremos decirte que te entendemos y que estamos a tu lado.

Vivimos tiempos acelerados, donde las novedades tecnológicas nos empujan a un día a día lleno de estímulos, rodeados de pantallas y redes sociales. Una época llena de posibilidades, pero también llena de estímulos en la que cuesta encontrar el tiempo para aprender sin prisas, para relajarnos sin mirar el reloj.

Dejemos que los niños sean niños. Que jueguen, que exploren, que aprendan. Que se equivoquen, que sientan curiosidad, que se diviertan.

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